martes, 25 de octubre de 2016

Fotolito


Un fotolito es, en la impresión en offset y huecograbado, el clisé que reproduce el objeto sobre película o soporte transparente.
En la época química y electroquímica de la preimpresión (entre mediados y finales del siglo XX), para grabar las planchas de una imprenta era necesario crear antes unas copias intermedias en película fotográfica de alto contraste. Cada copia correspondía a una plancha de color y allí donde hubiera variaciones de intensidad, la película llevaba una trama que simulaba esas variaciones de intensidad. Cada una de esas películas era un fotolito.
Los distintos fotolitos se montaban en grandes planchas llamadas astralones. Cada uno de esos astralones se usaba a su vez como gran imagen para grabar las distintas planchas de la imprenta.
Aunque la grabación directa de lanchas desde el ordenador y las pruebas digitales están arrinconando a los fotolitos, aun existen muchas imprentas y fotomecánicas que siguen basándose en ellos.

sábado, 22 de octubre de 2016

Imprenta Digital


Las imprentas digitales comenzaron a utilizarse en 1993. La idea de una prensa de impresión digital comenzó con el desarrollo de la computadora. La evolución de la impresión digital es algo complicado, pero Xerox jugó un papel importante. A diferencia de los otros métodos de impresión, las imprentas digitales podían imprimir una imagen distinta en cada trabajo, mientras que los otros tipos de impresión incluían placas que cada una usaba una y otra vez.

Con las prensas de impresión digital, una imagen digital se pone en una computadora, la que luego puede ser transferida a una variedad de superficies, incluyendo papel fotográfico, cartón, vinilo y celuloide. La impresión digital utiliza máquinas de impresión de tinta seca, como las impresoras de inyección de tinta ancha y las impresoras térmicas. La impresión digital se utiliza generalmente para trabajos de impresión cortos y para impresiones de usuarios.

Las prensas digitales no tienen palancas, engranajes o baños de aceite y producen mucho menos residuos que otros métodos de impresión. Desde el advenimiento de la impresión digital, otras máquinas de impresión, tales como las prensas de red también han evolucionado y ahora son más fáciles de operar con un menor número de engranajes y palancas, en un intento de competir con la impresión digital.

Las prensas de impresión digital de hoy pueden estar vinculadas a una red e imprimir imágenes enviadas desde cualquier parte del mundo. Los equipos de estas máquinas también pueden producir una imagen, dando una vista previa de cómo un libro o folleto se verá cuando esté terminado. A medida que se realicen avances tecnológicos, la impresión digital seguirá viendo increíbles mejoras en la eficiencia en los próximos años.

La principal desventaja asociada con la imprenta tradicional es su costo. El mantenimiento de una gran imprenta puede ser costoso, con la constante necesidad de reemplazar películas y planchas. Además, la impresión tradicional lleva mucho tiempo. Antes de la creación del nuevo material de publicidad, un individuo debe configurar la máquina y alinearla para que se ajuste a las necesidades del cliente. Después de crear el material, el operador debe lavar la imprenta. También se requieren elementos para que la imprenta realice los dobleces y cortes, lo que hace que todo el proceso de impresión sea largo.

Contrariamente a los métodos tradicionales, la imprenta digital es rentable. La impresión digital se puede pedir por unidad, lo que significa que los clientes pueden comprar sólo lo que necesitan y ahorrar dinero. Esto también evita que el consumidor desperdicie los suministros. En lugar de ordenar 1000 tarjetas y usar 500, una empresa puede comprar 500 y obtener el valor total de su dinero. Además del poder de compra, los clientes también pueden disfrutar de la comodidad de poder insertar números, párrafos y listas de correo con un solo botón.


Imprenta


Durante los siglos de la Edad Media, junto con la invención del papel, los chinos dieron los primeros pasos en el desarrollo de la imprenta. Buscaron un procedimiento que, en lugar de copiar los escritos a mano, les permitiera obtener muchas reproducciones iguales de un mismo original. La solución fue labrar los caracteres de una página en una plancha de madera, de manera que éstos sobresalientes. Después entintaban la plancha y aplanaban sobre ella hojas de papel. Como ves, es un sistema parecido a los sellos de hoy en día.
Siglos más tarde, cada signo se labraba en un trozo separado de madera, que se combinaba con otros para formar expresiones. El sistema era más rápido, aunque la enorme cantidad de caracteres de la lengua china dificultaba las cosas. Los primeros libros, calendarios y noticias se imprimieron con estos procedimientos.

No se tiene clara la fecha de nacimiento del inventor alemán Johannes Gutenberg. Pero se ha determinado que nació en Maguncia, pequeño poblado de Alemania, hacia el año 1400. Proveniente de una familia noble, su verdadero nombre era Friele Gensfleisch. Tampoco se tienen antecedentes concretos de su muerte estableciéndose que el hecho ocurrió probablemente a fines de 1467 o a comienzos de 1468.

Sin embargo, podemos atribuir a Gutenberg la utilización de tipos móviles de metal no usados anteriormente, pero no se sabe bien quien fue el primero en implementarlas. Investigadores aseguran que el primero fue el holandés Laurens Janszoon. Lo que se sabe con certeza es que Gutenberg construyó, entre 1436 y 1450, un aparato que logró fundir satisfactoriamente las letras metálicas que usó en sus primeros libros, con las cuales imprimió su famosa Biblia en 1455.

La imprenta puede definirse como el arte de reproducir en un papel u otra materia, por medio de presión, una plancha o unos caracteres impregnados de tinta. La máquina que se utiliza para transferir la tinta  a la página impresa se denomina prensa.
Las primeras prensas de imprimir eran de tornillo, pensadas para transmitir una cierta presión al elemento impresor o molde, que se colocaba hacia arriba sobre una superficie plana. El papel, por lo general humedecido, se presionaba contra los tipos con ayuda de la superficie móvil o platina.
Las partes superiores de la imprenta frecuentemente iban sujetas al techo y una vez que el molde se había entintado, la platina se iba atornillando hacia abajo contra el mismo. La prensa iba equipada con rieles que permitían expulsar el molde, volviendo a su posición original, de modo que no fuera necesario levantar mucho la platina. Sin embargo, la operación resultaba lenta y trabajosa; estas prensas sólo producían unas 250 impresiones por hora, y sólo imprimían una cara cada vez.
En el siglo XVII se añadieron muelles a la prensa para ayudar a levantar rápidamente la platina. Hacia 1800 hicieron su aparición las prensas de hierro, y por aquellas mismas fechas se sustituyeron los tornillos por palancas para hacer descender la platina. Las palancas eran bastante complicadas; primero tenían que hacer bajar la platina lo máximo posible, y al final tenían que conseguir el contacto aplicando una presión considerable.
Aunque las mejores prensas manuales de la época sólo producían unas 300 impresiones por hora, las prensas de hierro permitían utilizar moldes mucho más grandes que los de madera, por lo que de cada impresión se podía obtener un número mucho mayor de páginas. La impresión de libros utilizaba cuatro, ocho, dieciséis y más páginas por pliego.
Durante el siglo XIX, las mejoras incluyeron el desarrollo de la prensa accionada por vapor; la prensa de cilindro, que utiliza un rodillo giratorio para prensar el papel contra una superficie plana; la rotativa, en la que tanto el papel como la plancha curva de impresión van montados sobre rodillos y la prensa de doble impresión, que imprime simultáneamente por ambas caras del papel.
Los periódicos diarios de gran tirada exigen utilizar varias de estas prensas tirando al mismo tiempo el mismo producto. En 1863 el inventor norteamericano William A. Bullock patentó la primera prensa de periódicos alimentada por bobina, capaz de imprimir los periódicos en rollos en vez de hojas sueltas. En 1871 el impresor Richard March Hoe perfeccionó la prensa de papel continuo; su equipo producía 18.000 periódicos por hora.